El ajo es una especie vegetal que representa uno de los ingredientes más comunes y usados en diversos platos, pero además de aportar un delicioso sabor, es un verdadero remedio terapéutico natural, pues favorece funciones del organismo y es usado para combatir ciertos malestares y enfermedades.

Entre sus componentes se encuentran vitamina B6 y C, fibra, agua, proteína, calcio, hierro, fósforo, potasio, manganeso, selenio y cobre. En cuanto a las propiedades, destacan sus principios activos como la alicina, la cual es rica en azufre y la alinasa.

¿Cuáles son los favores del ajo para la salud?

  • Actúa como vasodilatador, así que relaja los vasos sanguíneos.
  • Cuida la salud del corazón, pues previene enfermedades como la ateroesclerosis, hiperlipidemia e hipertensión. También mejora la circulación sanguínea y reduce el riesgo de infarto.
  • Reduce los coágulos y esto disminuye el riesgo de infarto, es incluso una alternativa para sustituir a la aspirina.
  • Hace muy lento el desarrollo del cáncer.
  • Combate los resfriados, ya que fortalece los glóbulos blancos para luchar contra las infecciones. Además es descongestivo, expectorante y siempre acelera la recuperación.
  • Es un gran antioxidante, neutraliza el daño causado por los radicales libres, los cuales provocan las enfermedades y el envejecimiento.
  • Tiene poderes antinflamatorios.
  • Es un excelente antibiótico, funciona como un antiséptico para heridas y protector frente a las bacterias.
  • Mejora el aspecto de la piel y combate el acné.
  • Mejora la digestión, reduce el estreñimiento y la diarrea.
  • Funciona como una cura para el pie de atleta y la alopecia.

¿Cuál es la mejor forma de consumir ajo?

Existen varias alternativas para disfrutar del ajo, pero cuando se quiere obtener sus beneficios, lo más recomendable es consumirlo fresco o en forma de suplementos. Puede ser triturado o cortado antes de cocinar, pues de debe esperar 10 minutos luego de cortarlo para que se activen sus poderes. También es válido comer 1 diente de ajo entero al día, junto a una comida.

Con respecto a la seguridad en el consumo de ajo, no hay de qué preocuparse, pues no tiene efectos negativos graves. Solo un pequeño grupo de personas desarrollan un malestar estomacal leve, aunque siempre se debe tener cuidado, debido a su poder de frenar la coagulación. En definitiva, vale la pena incluir el ajo a las preparaciones, pues no solo se disfruta de un gran sabor, también de más salud.